¿Cómo se usa?
Aprende a usar el GMS para potenciar el sabor de tus platos favoritos.
Para Mejorar el Sabor
Usar GMS en la cocina es sorprendentemente sencillo. Se utiliza en pequeñas cantidades, generalmente entre 0.1% y 0.8% del peso total del alimento, lo que equivale a aproximadamente media cucharadita por cada porción para 4 personas. Se añade durante la cocción, junto con los demás condimentos, o al final como toque final de sabor.
El GMS no tiene un sabor fuerte por sí solo. Cuando lo pruebas directamente, tiene un sabor salado y ligeramente dulce, poco definido. Su magia ocurre cuando se combina con los alimentos: potencia el sabor umami que ya está presente, haciendo que las proteínas sepan más ricas, las verduras más sabrosas y los caldos más profundos y reconfortantes. Es como subir el volumen del sabor que ya existe.
Un consejo práctico: al cocinar con GMS, puedes reducir la cantidad de sal que normalmente usas entre un 30% y un 40%. El resultado será una comida igualmente deliciosa pero con significativamente menos sodio. Funciona especialmente bien en sopas, guisos, arroces, salteados de verduras, carnes, marinados y salsas. No es necesario usarlo en preparaciones dulces, ya que el umami complementa los sabores salados y proteicos.